Esófago de Barret

El esófago es un tubo que transporta los alimentos y los líquidos desde la boca al estómago.

El esófago de Barrett aparece cuando las células normales de la línea de transición entre esófago y estómago (llamadas células escamosas) son reemplazadas por una estirpe celular diferente (llamadas células intestinales).
Este proceso ocurre como consecuencia del daño reiterado sobre la mucosa esofágica y que es producido por la exposición continua al reflujo gastroesofágico ácido, lo que se denomina enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). En pacientes con ERGE, el esófago es expuesto repetidamente a cantidades excesivas de ácido gástrico. Curiosamente, las células intestinales son más resistentes al ácido que las células escamosas propias del esófago. Por esta razón, se supone que estas células se desarrollan para proteger al esófago de la exposición al ácido. El problema es que las células intestinales poseen riesgo de transformación en células malignas.
El esófago de Barrett es una enfermedad causada por el daño continuo del ácido en el esófago de pacientes con reflujo gastroesofágico, lo que obliga a sus células a cambiar.
esófago de Barrett
Esófago normal y de Barrett


Síntomas del Esófago de Barrett


Por sí mismo no produce síntomas, solo los relacionados con la enfermedad por reflujo gastroesofágico como:
  • Pirosis “acidez”, ardor
  • Regurgitación del contenido gástrico
  • Disfagia (dificultad para tragar), cuando hay complicaciones

Diagnóstico del Esófago de Barrett

Se necesita una gastroscopia para ver cambios en el esófago que sugieran un esófago de Barrett. Luego, se toma muestra de tejido (biopsia) que será valorado en microscopio por un patólogo. Este es el diagnóstico de certeza, no pudiéndose confirmar por ningún otro método.

La gastroscopia es la prueba que permite visualizar el interior del esófago y el estómago.
El gastroenterólogo introduce un tubo provisto de una cámara en el extremo, que permite observar la unión gastroesofágica.
En un paciente con esófago de Barrett dicha unión es rosada e irregular:



Tratamiento del Esófago de Barrett

Seguir las indicaciones del especialista digestivo y:
  • Tomar “protector de estómago” a diario.
  • Perder peso.
  • No fumar.
  • Comer de forma sana.
  • Acudir a las revisiones indicadas por el especialista digestivo.
  • Para detectar de forma precoz lesiones que pueden ser malignas, realizar tratamiento con técnicas endoscópicas (la mucosectomía y la ablación por radiofrecuencia) que permiten una curación "total" de la enfermedad y evitan cirugías.
  • En casos muy seleccionados es necesario realizar cirugía antirreflujo para controlar el reflujo.
Los pacientes con esófago de Barrett requieren seguimiento con su médico digestivo, quien indicará
cuando sea necesario hacer una gastroscopia.

Factores de riesgo


  • Ser mayor de 55 años. La media de edad de diagnóstico es de 55 años.
  • Ser hombre, ya que se ha observado mayor prevalencia en varones.
  • La obesidad
  • El tabaco: se ha observado mayor prevalencia en fumadores.
  • Tener reflujo.

Recomendaciones para pacientes con reflujo

En caso de que los síntomas sean frecuentes, de intensidad considerable o existan otras circunstancias, como dolor al tragar, dificultad al tragar, pérdida de peso, etc. lo mejor es consultar al médico.
  • Elevar la cabecera de la cama unos 10-15 cm, pero no con almohadas porque sólo conseguirá flexionar el cuello  y se necesita elevar toda la parte superior del tronco.
  • Evitar el uso de prendas de vestir ceñidas. Evite el cinturón apretado.
  • Perder peso en caso de sobrepeso. El sobrepeso influye de manera negativa en el curso de la enfermedad.
  • No tumbarse después de las comidas y no “picar” antes de acostarse. Se recomienda una cena frugal 2 – 3 horas antes de acostarse.
  • Es mejor realizar varias comidas y ligeras.
  • No fumar y no beber alcohol, porque ambas sustancias empeoran los síntomas del reflujo.
Hay alimentos que disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior o pueden irritar la mucosa del esófago y estómago; por tanto empeorarían los síntomas del reflujo.
Estos alimentos son: grasas, fritos, salsas, café, té, chocolate, menta, ajo, cebolla, frutos secos, bebidas con gas (especialmente colas), cítricos, tomate, picantes, salazones.
Sin embargo no todas las personas tienen la misma sensibilidad por lo tanto la dieta debe adecuarse a la sensibilidad de cada paciente

Existen fármacos que influyen en la presión del esfínter esofágico inferior. Preguntar al médico para que lo tenga en cuenta a la hora de prescribir los fármacos que usted necesite.